MI AZUL DE MAR simboliza mi interior. El mar es algo que me satisface observar, que me libera la mente. Quizá este blog tenga el mismo fin. Es éste un blog que protesta y que piensa. Bienvenidos a Mi azul de mar...



domingo 12 de julio de 2009

A propósito de los San Fermines

Reconozco que a pesar de no gustarme nada la fiesta de los toros, he sido siempre fiel seguidora de los San Fermines presa del morbo que hace presencia en la mente del ser humano. Llevo años sin faltar a la cita ante el televisor justificándome a mí misma que al menos en este acto no se daña al toro físicamente sino que sólamente se le corre, o pensando que si alguien sale perdiendo es sin duda el corredor y no el toro. Aún así sé que el toro sí sufre, pues el susto de encontrarse de repente entre una masa alocada de gente sin saber por qué es un estrés para el animal que actúa de forma natural, defendiéndose.

Confieso que me he visto todas las carreras con un sólo pensamiento: "A ver si coge a diez o doce y quitan de una vez esta mierda de usar animales para divertimento del personal", pero el viernes cuando murió aquel corredor sentí un sentimiendo de culpabilidad por desear tal daño y por primera vez en mi vida me he ASQUEADO de ver los San Fermines.

Los de hoy no los he visto, no me ha apetecido. Desde el cuarto encierro se me ha quedado muy mal sabor de boca y se me han mezclado muchas cosas en la cabeza. Me ha dado por pensar en la delgada línea que separa la vida de la muerte y en esa madre que tuvo que reconocer el cadáver de su hijo, lo que me ha llevado a recordar en experiencia propia lo durísimo que es ver a un ser querido ya sin vida. Durísimo. Muy triste.


Por cierto que hoy el encierro no ha sido para menos, lo he acabado viendo en la red y ha sido de lo más sangriento. Ya me supera. Para meterse ante la cabeza de un toro creo que uno tiene que saber muy bien lo que hace o ser un inconsciente, una de las dos cosas. La mayoría de las veces es lo segundo.



También han comentado en televisión -que se ha hartado de repetir en imágenes la muerte del chaval sin ningún tipo de delicadeza porque supongo que es lo que vende- que en ocasiones había participado como mozo de espadas en corridas de toros; saberlo a ciencia cierta ha hecho disminuir mi pena por su muerte. Puedo sentir pena cuando alguna persona es corneada en un encierro donde la mayoría de la gente que corre lo hace por diversión y no con conocimiento de causa, pero de un torero corneado o de gente relacionada con ese mundo digo sinceramente que no tengo pena alguna. Soy así de cruel.

Me pregunto qué imagen debemos de dar en el extranjero con este tipo de festejos, yo creo que pensarán que somos retrasados mentales, gente que se juegan la vida alegremente a sabiendas de que puede perderla, pero bueno,
es emocionante ¿no? Pues yo diría que es de burros, con perdón para los asnos. A ver si con sucesos como estos desaparecen nuestros sangrientos San Fermines anuales que son una auténtica locura propia de un país de incivilizados.

Se está hablando de poner a una calle en Alcalá de Henares el nombre del fallecido, y digo yo...¿qué hay del que se cae de un andamio y muere? Al menos el segundo muere en acto de servicio por obligación y no por placer.

13 SE MOJARON:

Mamen buceó por aquí:

Esta entrada estaba prevista que se publicase ayer, pero no sé por qué motivo blogger no me dejaba, así que la publico hoy lunes con fecha del domingo que es cuando debería de haber salido. Disculpas.

Mr Blogger buceó por aquí:

Disculpada.

Los mártires los creamos nosotros a conveniencia. Si en un momento dado llama más denominar como héroe una persona o un colectivo, pues se le llama, aunque no haya hecho nada por merecerlo, o incluso por que haya hecho cosas para desmerecerlo.

Lo de las tradiciones... demasiadas cosas se amparan detrás de: es cultura, es un legado, es histórico, se remonta a...

Mamen buceó por aquí:

Es que...está demasiado arraigado. Si hasta la familia del fallecido ha pedido que se cuide la fiesta y que no decaiga. Hay que ver. Y eso que han perdido la vida de un hijo en esa locura. Increible.

Perséfone buceó por aquí:

Yo no dejo de flipar con cada noticia que llega desde allí.

¿Sabes que es lo peor? Que este año los san Fermines han tenido una popularidad, una publicidad y un exito exra gracias a la muerte de una persona.

En fin...

Asterina buceó por aquí:

Y lo triste es que no aprendemos de los errores...en vez de pensar en controlar más o limitar los encierros el chico se convierte en héroe y la fiesta sigue. A mi me parece perfecto que cada año vaya más y más gente...más accidentes y muertos habrán y más saldrá en prensa internacional la manera cómo nos gusta divertirnos en España a costa de los animales.

El perrito que reía buceó por aquí:

A mi me parece una locura y un sin sentido correr los San Fermines. Por lo tanto aunque suene un poco lamentable por mi parte, no siento especial pena por la gente que muere allí.

Erinia buceó por aquí:

Guapa, yo tengo que reconocer que ni con una botella de vino me trago los San Fermines. ¿Como te diría...?, digamos que hay tantas aficiones en la vida estupendas, y la vida es tan corta y tan fácil de perder, que no concibo que alguien encuentre divertido arriesgarse de esa manera.
He visto las imagenes de la madre, sí, en el telediario... y se me puso la carne de gallina. TERRIBLE.

Mamen buceó por aquí:

Estoy de acuerdo con todos los comentarios. Bueno, que haya más muertos, más heridos como decís por ahí...buff, supongo que no se desea nunca, se dice en un momento de cabero y ya está. Me dan pena todos, los toros, la gente...Si es que soy una sentida. Pero que sí deseo es que se acabe esta "fiesta". Que sea como sea o pase lo que tenga que pasar, es que es una locura, y los que corren más locos aún.

Thomas buceó por aquí:

Yo debo andarme con cuidado, porque en el trabajo o en el bar donde tomo café cuando se retransmiten los encierros y he hecho algún comentario irónico sobre la cultura de esa gente que corre delante de los toros bavos y de la cantidad de afición que crea he sentido la sensación de que alguno de esas personas de buena gana me hubiese puesto a caldo. Asi que cuidado que la demencia está muy estendida y tiene mucho arraigo "popular". Un saludo

Mamen buceó por aquí:

Hola Thomas! Eso ya se sabe, pero al menos habrá que protestar ¿no?
Yo estoy hastiada de que me represente de cara al exterior una barbarie como la fiesta del toro. En España el 70 u 80% de la gente está en contra. ¿Por qué se sigue manteniendo si eso ya no es representativo de España sino sólo de unos pocos?

En fin, no hay que callarse, hay que protestar para que poco a poco se vayan consiguiendo cosas.

Saludos!!

Mamen buceó por aquí:

En mi comentaro anterior al anterior: cabero=cabreo.

Jeje, las prisas.

Fcº Javier Barbadillo Salgado buceó por aquí:

Hola a todos.

Pues, veréis. Al igual que Mamen, siempre he sentido una especial atracción ante las imágenes de los encierros de San Fermín por televisión.

Este año me he perdido casi todos porque andaba yo por las montañas pirenaicas atareado en asuntos de mayor calado. Así que no he visto muchas de esas imágenes. Eso sí, he llegado a los dos últimos encierros.

Debo decir que me encanta ver a esos animales (a los de cuatro y a los de dos patas)corriendo por las calles de Pamplona, una ciudad en la que cada julio irrumpe la Naturaleza astada y embravecida, un sumidero de energía desenfrenada corriendo sin sentido. Algo así me recuerda a la vida en general, la de todos. Una vida que queremos y creemos, sensata, controlada, predecible, establecida...y, sin embargo, es un absurdo que no conduce a ninguna parte.

Mientras los mozos y mozas corren, mientras los toros corren, mientras la gente los mira correr con el corazón en un puño, la vida palpita intensamente...y eso es lo único que importa: un intenso instante de vida.

Me gustaría que esa imagen no acabara nunca, que los toros siguieran eternamente su poderosa carrera entre los locos de este mundo. Que la manada nunca llegase a los funestos toriles y la carrera siguiera su curso más allá de las calles de Pamplona, en los confines de los campos al atardecer. Y que, agotados todos los alientos, las miradas de toros y humanos se detuvieran a ver la puesta de sol.

Y, después, que cada cual se fuera a su lugar, con paso tranquilo. Sin mirar adelante ni atrás.
Y que la vida siga.

(Bueno, estas son mis alucinaciones)

Mamen buceó por aquí:

Preciosa alucinación. Muy bonita.
¿Has pensando colgarla en tu blog? jaja.

Joer! Cómo me gustaría a mí también eso! Significaría que las cosas empiezan a cambiar.

Muchas gracias por tu comentario, se sale.

Bsos!!