Hay momentos en los que piensas que no hay nada que te saque del aburrimiento pero no es así. De repente una ráfaga de aire fresco inunda tu mente y te hace despertar. Algo parecido me ocurrió el viernes cuando esperaba entre bostezo y bostezo a que me cortasen el pelo en mi peluquería habitual. Hay dos sitios donde es imposible que me entre más sopor, uno es en la peluquería y otro en las tiendas de telefonía móvil, que no me interesan absolutamente nada.
Pero volvamos al sitio que nos ocupa, en la primera veo cómo pasan las horas, cómo pasan las señoras, cómo pasan las moscas, cómo pasa mi vida sin que pueda hacer nada para detener el tiempo, sólo esperar. Y me coloco y recoloco en la silla mientras mis músculos empiezan a quejarse y mi cabeza quiere subir una pierna al brazo de la que soporta mis posaderas u obligar a mi cuerpo a dejarse caer hacia un lado como si hubiera venido un vendaval y lo hubiera derribado. Pero no, soy fuerte y me mantengo sentada recta como niña buena en el aula de un colegio.
¿Qué hacer ante tal situación? Bien, cojamos una revista de estas que gustan tanto a los que tienen poca vida propia o la tienen anodina, como yo en aquel momento: el ¡Hola! Los bostezos aumentan rápida y proporcionalmente tanto como la velocidad de paso de las páginas ilustradas con casas lujosas, vestidos caros, príncipes, reyes, toreros, gente que vive del cuento, gente que cuya vida no me importa lo más mínimo, gente que algún día fue alguien y ahora se dedica a vivir de los recuerdos intentando no parecer que el tiempo pasa poniéndose dos morcillas por labios, pero...entre toda esta basura, en una de las hojeadas (de hoja y no de ojo) algo capta mi atención. ¡No!, aquí en el ¡Hola! no puede ser. ¡Vaya sorpresa!¡Y un premio! Pues sí, ¡era! Esta maravillosa fotografía de José Luis Rodríguez en la sección "Vida singular":

Premio Veolia Environment Wildlife Photographer del año 2009. Propiedad del Natural History Museum y de la Revista BBC Wildlife.
A José Luis le he seguido por la red desde que vi una fotografía suya cedida a uno de los blogs de naturaleza que visito, era una preciosa fotografía de un lince a la carrera. Sus fotos me tienen embelesada. Por favor, perded un minuto de vuestro tiempo en ojear (ahora de ojo, y no de hoja) su galería en Mirada Natural. No os vais a arrepentir.Como contrapunto, buscando la fotografía premiada me he llevado otra sorpresa, pero al revés, ésta negativa. La he encontrado en
cotodecaza.com sin la firma de José Luis, y bien etiquetada como si fuera propiedad de susodicha página. Para colmo de males han cortado un trozo inferior y ni siquiera mencionan al autor. Eso por no hablar de la puntuación que dan a la fotografía en forma de cartucho. Me dan auténticos escalofrios de verlo. ¿Qué les importa la fotografía, el premio, el autor ni nada? Lo que importa es que demuestra que aún hay lobos que cazar. Estarán brindando con champán. ¡Qué bien!

Nada parecido a lo que quiere transmitir el fotógrafo, según sus propias palabras: “Espero que esta foto, que muestra la gran agilidad y fuerza del lobo, se vuelva un emblema de la belleza del lobo ibérico y haga que los españoles se sientan orgullosos de tener una criatura tan emblemática." Y bien cierto es, no hay más que mirar la cara de buen animal que muestra el lobo de la imagen. Qué buenísima foto, qué preciosidad de momento captado.
Enhorabuena José Luis, para muchos de nosotros lo has conseguido.