Me encuentro bastante sorprendida por la masiva asistencia a la concentración ciudadana del domingo en más de cincuenta ciudades españolas. Concretamente en Madrid hubo unas treinta mil personas gritando en la calle. Es emocionante ver despertar sobre todo a los jóvenes, cuyo futuro es más que negro.
Cuando la riada de gente estaba casi en Sol, aún venía gente desde Cibeles. La única palabra que me ronda la cabeza es "emoción". Miles de personas unidas contra los que nos manejan en este sistema a su conveniencia.

Entre los cánticos el más coreado fue: "Lo llaman democracia y no lo es". Luego vinieron otros como "Esta crisis no la vamos a pagar", "Psoe y PP la misma mierda es", "Botín, cab..., trabaja de peón", "El pueblo unido jamás será vencido", "Manos arriba ésto es un atraco", "Menos policía y más educación" y otros por el estilo que no recuerdo. Pero recuerdo bien las paradas de la gente ante las fachadas de entidades bancarias que encontrábamos al paso, dedicándoles una gran pitada. Recordemos que por ejemplo no les basta con que les entregues tu piso si no puedes pagar la hipoteca, sino que además de que te lo quitarán, tendrás que pagar una hipoteca de por vida de algo que jamás tendrás. Injusticias como ésta y muchas más, fueron las que motivaron pitadas atronadoras ante ellos.

Se nota que la gente está indignada. Se nota que éramos el pueblo y no políticos gastando millones de euros en campañas electorales, pues los medios eran de lo más austeros, un camión encabezando la manifestación, desde donde se leyó un bonito manifiesto en Sol e incluso tocó un grupo. Pero no nos hacen falta lujos para reunirnos, sólo voluntad de querer cambiar las cosas.
No me quiero dejar en el tintero las críticas a los sindicatos, a los que se puso de vuelta y media por firmar lo que nunca debieron, entre aplausos se concluyó que no nos hacen falta para nada, el pueblo se defenderá mejor sin ellos.
Lo peor como siempre, los provocadores a la policía, incidentes únicamente en Madrid y dos horas después de acabada la manifestación. Las redes sociales echaban ayer humo discutiendo si la actuación policial fue justificada. Yo quiero entender que sí y que no actúan si no se les provoca, pues vi cómo caía un petardo justo a sus pies y ni siquiera se movieron. Hay vídeos en la red donde se les está haciéndo frente cara a cara con cánticos y demás, la policía se retira y la gente sigue tras ellos envalentonada. No me parece bien, hay que actuar como si no estuvieran, nada de provocaciones. Tampoco me parece bien que la gente se dedique una vez finalizado el acto a cortar una arteria principal de la ciudad como es Gran Vía, la policía tenga que disolver a los allí concentrados, alguno se pusiera "bravo" y se liase, por lo que hubo una veintena de detenidos, lo cual es normal.Y cuando se lia mejor quítate del medio.

Si hubiera policía infiltrada entre los manifestantes (que la había, claramente) para provocar ellos mismos los altercados como he leído por ahí, igualmente hubiera habido incidentes en otras ciudades y no, Madrid fue el único caso. Expreso mi indignación y pena por estos hechos que dan publicidad muy negativa a este tipo de concentraciones y es lo único que va a salir en los medios de comunicación, faltando así el respeto a los que nos manifestamos pacíficamente. Y también malestar porque fue la única ciudad española donde se vio alguna bandera política, eso sí, de forma muy casual, pero las había, cuando se dijo que no habría que acudir con símbolo político alguno.
Por otra parte rompo una lanza a favor de unos doscientos manifestantes que estaban acampados hoy en Sol continuando con la protesta hasta el día de las elecciones y que han sido acusados de desorden público y desalojados a la fuerza por la policía entre sus gritos de "No a la violencia", pues creo que ahí no hacían daño ni se metían con nadie. Debe de ser que Espe y Gallardón no quieren que los borregos saquemos los pies del tiesto. Al mismo tiempo que suceden estos hechos en Madrid, parece ser que también hay gente acampada en Barcelona sobre la cual no se ha llevado a cabo ninguna acción.
Como se ve, apenas se ha comentado nada en ningún medio informativo sobre este movimiento en todo el país, al menos hasta hoy, día en que el desalojo de Sol ha tomado algo de relevancia.
Como decían el domingo en las lecturas que hicieron "No nos importa ni la Esteban, ni la Jesulina, ni que Letizia se (palabra muy fea) al Príncipe, nos importa que la Revolución no será televisada". "Amigos, gracias por apagar sus televisores" (y dedicarse a pensar, añadiría yo).
La cosa está así, el ambiente está muy caliente, la gente con muchas ganas de volver a salir a la calle. Es ésta una protesta inédita de muchas personas unidas por la misma indignación en toda España y convocada sin ningún símbolo político, aunque ya han salido algunos que se quieren apropiar de ella barriendo para casa y tachándola de manifestación contra ZP, léase por ejemplo "Intereconomía". Otra vez la manipulación informativa. Recuerden: "¡Apaguen sus televisores amigos!"
En fin, algo grande ha empezado, hay ilusión, estoy convencida de que la historia continúa, espero que sin malos rollos ni violencia. Ésto sólo es el principio.
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