Las Hoces del rio Riaza, en la provincia de Segovia, son un lugar perfecto para la observación de aves. Desde el 2004, entre los meses de Enero a Julio se tiene que pedir un permiso especial debido al periodo de reproducción de las aves.

Las hoces son cruzadas casi en su comienzo por la línea férrea que une Madrid y Burgos.

Siguiendo la hoz se llega a La Ermita del Casuar, de estilo románico y recientemente declarada bien de interés cultural. Aun así está toda saqueada y pintada. Faltan la mayoría de los capiteles de las columnas o en algunos casos toda la columna entera.


Cuando llueve, los buitres suelen posarse, colocarse de espaldas al sol y extender las alas para que se les sequen. Tienen una embergadura poderosísima de alas.
Se dice que en el rio se pueden encontrar nutrias,

Los alimoches también sobrevuelan el cañón. Ni qué decir tiene que los prismáticos son imprescindibles. Me hizo gracia ver a uno tomando el sol, de cara a él, en la punta de una roca. Casi con la cabeza hacia arriba para recibir los rayos del atarceder.
Como colofón a la salida encontramos una cria de corzo llamando a la madre. La descubrimos por el ruido que emitía y hasta que la divisamos tardamos un rato. La foto está tomada desde una distancia de unos 50 metros y es un recorte de la foto original para ampliar al animal.
Se ha dicho ya en muchos sitios, programas de televisión, carteles... etc, pero lo recuerdo aquí: POR FAVOR, NO RECOJAIS CRIAS DE CIERVOS O CORZOS, NO ESTÁN ABANDONADAS. Lo más probable es que la madre se haya espantado por la presencia del humano y esté observando desde algún lugar. Supongo que llevarse a la cria es trabajoso y quedarse con ella delataría la presencia de ambos más aun. Así que optan por separarse. Lo que hay que hacer es alejarse cuanto antes para que vuelva a por ella. Como gran favor al mantenimiento de la fauna, observémosla procurando interferir lo menos posible.
Nos fuimos enseguida, con ese buen sabor de boca -o de vista- y con la ilusión de que quizá algún día, convertido en un apuesto adulto, nos sorprenda de nuevo en alguna senda o camino, haciéndonos disfrutar con la viveza de su figura.
¿No os parece preciosa?
Las hoces son cruzadas casi en su comienzo por la línea férrea que une Madrid y Burgos.
Siguiendo la hoz se llega a La Ermita del Casuar, de estilo románico y recientemente declarada bien de interés cultural. Aun así está toda saqueada y pintada. Faltan la mayoría de los capiteles de las columnas o en algunos casos toda la columna entera.

Águila Culebrera.

Cuando llueve, los buitres suelen posarse, colocarse de espaldas al sol y extender las alas para que se les sequen. Tienen una embergadura poderosísima de alas.
Se dice que en el rio se pueden encontrar nutrias,
Los alimoches también sobrevuelan el cañón. Ni qué decir tiene que los prismáticos son imprescindibles. Me hizo gracia ver a uno tomando el sol, de cara a él, en la punta de una roca. Casi con la cabeza hacia arriba para recibir los rayos del atarceder.
Como colofón a la salida encontramos una cria de corzo llamando a la madre. La descubrimos por el ruido que emitía y hasta que la divisamos tardamos un rato. La foto está tomada desde una distancia de unos 50 metros y es un recorte de la foto original para ampliar al animal.
Se ha dicho ya en muchos sitios, programas de televisión, carteles... etc, pero lo recuerdo aquí: POR FAVOR, NO RECOJAIS CRIAS DE CIERVOS O CORZOS, NO ESTÁN ABANDONADAS. Lo más probable es que la madre se haya espantado por la presencia del humano y esté observando desde algún lugar. Supongo que llevarse a la cria es trabajoso y quedarse con ella delataría la presencia de ambos más aun. Así que optan por separarse. Lo que hay que hacer es alejarse cuanto antes para que vuelva a por ella. Como gran favor al mantenimiento de la fauna, observémosla procurando interferir lo menos posible.
Nos fuimos enseguida, con ese buen sabor de boca -o de vista- y con la ilusión de que quizá algún día, convertido en un apuesto adulto, nos sorprenda de nuevo en alguna senda o camino, haciéndonos disfrutar con la viveza de su figura.
¿No os parece preciosa?





