martes, 13 de junio de 2017

Víbora hocicuda (Vipera Latastei)




Encuentro de hace unos días con una preciosa víbora hocicuda en el Sistema Central.  




Lo más característico para distinguir a las víboras es su pupila vertical, pero si no queréis acercaros tanto como para ver este detalle, hay otras características como el zig-zag representativo de su piel, la cabeza triangular, las escamas de la cabeza...aunque todo esto mejor leerlo en un sitio más especializado en reptiles, para no inducir a error.




Ni qué decir tiene que no hay que molestarla, ni a las víboras -a riesgo de llevarte una mordedura venenosa- ni a ninguna de nuestras serpientes. Son importantes controladoras de pequeños mamíferos, cumplen su función en el ecosistema como todo ser vivo.




Dejamos por aquí este enlace muy interesante del blog Naturaleza Cantábrica sobre la víbora hocicuda y áspid que bien merece lectura http://www.naturalezacantabrica.es/2017/05/viboras-mediterraneas-hocicuda-y-aspid.html
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viernes, 5 de mayo de 2017

Pseudophilotes panoptes


Curiosa esta pequeña mariposita de apenas 2 cm. propia de la Península Ibérica y del norte de África, cuya primera generación vuela entre marzo-junio y en caso de haber una segunda si hay suerte, entre julio y agosto.




PSEUDOPHILOTES PANOPTES 
01/05/17 Guadalajara 
Spain


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jueves, 20 de abril de 2017

Compañeros de plumas



Recopilamos fotos actuales y otras de archivo de los compañeros plumíferos que nos alegran la rutina diaria. 



 Pico menor ( Dryobates minor) 



Alguien dijo por ahí que el ser humano sin la naturaleza está incompleto. Es una gran verdad. Hay algo en nuestro interior que siempre nos lleva hacia ella. Identificamos algo de lo que en un origen fuimos. Y algunos al pasear por la ciudad y ver sus resquicios los absorbemos sedientos como algo que la vida moderna nos ha arrebatado. 




Gorrión moruno (Passer hispaniolensis)




Petirrojo europeo (Erithacus rubecula)




Jilguero europeo (Carduelis carduelis)


Las aves forman parte de esas pequeñas gotas de naturaleza que nos salen al paso.




Colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros)




Buitrón (Cisticola juncidis)




Andarríos chico (Actitis Hypoleucos)




Cotorra de Kramer (Psittacula Krameri)





Cotorra argentina (Myiospitta monachus)




Aguilucho pálido (Circus Cyaneus) 




Azor común (Accipiter Gentilis)




Tarro canelo (Tadorna ferruginea)


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Siempre es un placer observar.


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lunes, 6 de marzo de 2017

La circense gestión del lobo en España



Varios factores hacen de la gestión del lobo en España un espectáculo dantesco. 


Por un lado está la legislación a la que la figura del lobo es sometida, diferente según territorios (norte / sur Duero) e incluso comunidades. Una especie de limbo normativo a falta de una legislación homogénea que facilita la diferente interpretación según a quién le convenga. La ambigüedad abre muchas posibilidades a la manipulación. 


Por otra parte la absoluta desidia de las Administraciones en querer solucionar un conflicto y afianzar la población de lobo ibérico. Recordemos que en Portugal está ya totalmente protegido, en algo van por delante los compañeros lusos. Sin embargo en España sólo encuentra esta estricta protección por debajo del río Duero salvo excepciones. 






Estas excepciones marcadas por la Directiva Hábitats desde Europa no tienen nada que ver con la interpretación que se hace en España de dicha Directiva, con lo cual nuestro país incurre en la ilegalidad cuando mata lobos por debajo de la línea del Duero una y otra vez (el último en Ávila este mismo mes). Excepciones que convierten en norma infringiendo varios Anexos, ya que no existe un estado favorable de conservación del lobo bajo el Duero como dicta y exige la Directiva Hábitats. El hábitat no es favorable, ni existen estudios a largo plazo de los grupos que lo confirmen. Los lobos son sistemáticamente exterminados de forma ilegal y con capturas “legales” injustificadas, puesto que nunca se demuestra que sean necesarias y que haya ausencia de otras medidas satisfactorias. Todo esto lo impone la normativa europea y no se cumple. 


Otra parte importante del espectáculo llega de manos de la Justicia, que dista de serlo y dificulta el intento de buscar objetividad y responsabilidades en las muertes ilegales de lobos. Hay asociaciones inmersas en procesos judiciales para dar castigo a los furtivos que acaban con la vida de lobos, incluso los estrictamente protegidos, a las que la Justicia obstaculiza el proceso pidiendo fianzas desorbitadas o alegando que no hay pruebas a pesar de que el Seprona confirma esas muertes. 


Cuarta parte del circo: los medios de comunicación empeñados en seguirle el juego a los sindicatos ganaderos y al sector cinegético, ambos se llevan parte del “botín” del lobo, ya sea en forma de indemnizaciones o trofeos. También lo hace la Administración de forma indirecta, en esto y en forma de proyectos LIFE. Por supuesto no quiere decir que no haya que pagar indemnizaciones justas, pero es importante que salga a la luz la picaresca existente en casos como el de los más de 300 ganaderos imputados por estafa en Asturias hace un par de años. Para colmo todo esto salpimentado con escenas de perros sangrando abatidos en cacerías confundidos con lobo, cabezas de lobos colgadas de puentes, señales, otros aparecidos bajo coches en parkings o lobos decapitados que se “regalan” a los Agentes Medioambientales. 


Hay temas recurrentes en la prensa como la inseguridad (falso) o el desmesurado crecimiento de la población lupina (falso). Según la comparación de los dos censos nacionales del 86/88 y del 2014/16 las manadas sólo aumentaron en 3 grupos. 


Los censos son otra pata importante del banco, pues asumen un número elevado de lobos por manada (7 a 10 o más lobos), algo erróneo puesto que no se tienen en cuenta ni la época en la que se realizan (reproductora) ni la mortalidad de cachorros en esta estima. Incluso en el último censo de Castilla y León hay grupos que se dan como reproductores y no lo son, llegando a esos 1.600 lobos que establecen. Bastante importante es esta forma de “contar” lobos porque en base a ella se establecen los cupos de lobos a matar. 


Más, dentro de los Parques Nacionales, donde por cierto inconcebiblemente también se mata lobo, no puede ser que la actividad humana prevalezca sobre la biodiversidad existente. La ganadería se expande a sus anchas sin control modificando, contaminando y erosionando el paisaje. No hay medidas de prevención que se adapten a la presencia de depredadores. No hay perros que vigilen, no hay presencia humana con el ganado ni siquiera en los partos de los animales, no hay recogida nocturna. 


El ser humano debe adaptarse al entorno en el que realiza su actividad y no al contrario. 


Mientras todos los factores que rodean la gestión del lobo no comprendan que se trata de una especie fundamental, necesaria e insustituible por el papel controlador y de saneamiento que realiza en el ecosistema, que no se puede maltratar ni matar de una forma indiscriminada e irracional basada en limbos normativos, ilegalidades, datos inflados, supersticiones y mentiras, al lobo lo iremos perdiendo progresivamente. 


Lo más triste de todo es que no hay conciencia de que los humanos también formamos parte de esta cadena, dañar a la biodiversidad es dañarnos a nosotros mismos. Ella a nosotros no nos necesita, pero nosotros a ella sí.  

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lunes, 30 de enero de 2017

¿Ha subido la luz? La culpa es del lobo


Hace días conocimos por los medios El Comercio y La Nueva España la triste noticia del fallecimiento de un pastor despeñado en Amieva al intentar recoger a un animal enriscado.  

Desgraciadamente para su familia y amigos, hasta aquí todo correcto. Pero los que estamos ya acostumbrados a otro tipo de desvarío por parte de la prensa nos temíamos lo peor. Efectivamente tres días después, el 27 de Enero, sale esta noticia en El Comercio. 




No se sabe en realidad si esta frase es cosa de los cercanos al fallecido o es una muestra más de la prensa asturiana de echar más leña al fuego en el tema del lobo. Prensa que debería dedicarse a informar, en un estado puro de su profesión ya perdido, y no a inflar un conflicto, si es que conflicto se puede llamar a lo que matemáticamente afecta a menos de un 1%. Sea como fuere, tres días sin acusar al lobo de la desgracia, al tercero ya toca.

Viene a la mente la denuncia que interpondrá la ONC (Oficina Nacional de Caza) a PACMA por -según su interpretación- aprovechar otra desgracia, la muerte de dos Agentes Rurales en Lleida a manos de un cazador para pedir votos y criticar al sector cinegético. Cabe preguntarse qué deberían hacer entonces las ONGs que llevan años defendiendo la presencia del lobo ibérico en la península ante el ataque continuado y diario en prensa hacia la figura de este animal. Y no se trata de una defensa a ciegas, se trata de una defensa sólida basada en la ciencia, a la que escopetas y medios aún hacen sombra por intereses oscuros de todo tipo.

Afirmar que este triste hecho es culpa del lobo es como afirmar que ahogarse en una piscina es culpa del que la construyó, por ejemplo. No tiene en absoluto nada que ver, pero el intento de relación es "bueno", esperpéntico, pero bueno. Eso sí, nada creíble. La prensa asturiana otra vez patina, seguida además por otros medios antilobo de sectores afines. 

Estaría bien saber quién vio al lobo hostigando a los animales del fallecido. Que se demuestre que este titular es cierto y el subtitular también: "Recuerdan que la víctima se despeñó cuando acudía a rescatar a una oveja que se había espantado a causa del cánido". Por suerte, comienzan a volverse en contra de la prensa sus propios intentos de criminalizar al lobo, pues las noticias son cada vez más grotescas y la gente está cada vez más informada. El ridículo empieza a ser latente y palpable. Tanto en culpabilizar como en afirmar que ya no se puede salir de casa porque el lobo ataca (come) a personas, otro tema recurrente en los medios: la seguridad. ¿Qué pensarán los conocedores de esta especie y los que llevan años viendo y conviviendo tranquilamente con los lobos de esta afirmación? Estos últimos hacen mucho menos ruido pero haberlos "haylos" y bastantes más que los que no paran de injuriar. O esa expansión desmesurada que también acapara titulares, cuando los censos nacionales solo señalan un aumento de 3 manadas desde el año 88.

Un poco de rigor informativo para el lobo no vendría mal. Pero ya sabéis ¿Ha subido la luz? ¿Os ha dejado el/la novio/a? ¿Os habéis hecho un esguince? ¿Os duelen las muelas? ¿Ha perdido vuestro equipo favorito?




La culpa es del lobo sin duda.